Alertan del riesgo estructural en todas las infraestructuras públicas por la PLAGA DE CONEJO y reclaman un control integral y regulado.
Riesgo estructural en infraestructuras públicas, daños agrícolas en aumento y una estrategia basada solo en la caza que se ha demostrado insuficiente.
Toledo, a 26 de Febrero de 2026

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha alerta de que la plaga de conejo ya no es solo un problema agrario, sino una amenaza directa para la seguridad de las infraestructuras públicas y de las vías de comunicación, con un riesgo real de accidentes si no se actúa de forma inmediata y preventiva.
La proliferación incontrolada del conejo de monte está generando un problema estructural que afecta de forma transversal a carreteras, caminos rurales, autovías, líneas ferroviarias, canales, embalses y otras obras hidráulicas, con especial preocupación en infraestructuras que soportan tráfico rodado y ferroviario, incluidas las líneas de alta velocidad.
Este riesgo estructural no es nuevo ni desconocido por las administraciones. Ya en 2008, un informe de la Demarcación de Carreteras del Estado en Castilla-La Mancha, firmado por el entonces ingeniero jefe Isidro B. Picazo, advertía de que los conejos “están minando los terraplenes de las carreteras y, de no poner pronto remedio, llegará un momento en que peligrará la estabilidad de los terraplenes y posiblemente sea necesario inyectar en las madrigueras”. Este informe técnico demuestra que el problema lleva años siendo conocido, documentado y advertido, sin que se haya actuado con la contundencia necesaria. Informes técnicos advierten de que la intensa actividad excavadora del conejo provoca madrigueras, galerías y huecos subterráneos que originan pérdida de compactación del terreno, asientos diferenciales y debilitamiento progresivo de taludes y terraplenes. Estas afecciones, acumuladas en el tiempo, incrementan deforma significativa el riesgo de hundimientos, desprendimientos, deformaciones delfirme y fallos estructurales, con el consiguiente peligro de interrupciones del servicioy accidentes en vías de comunicación con tráfico continuo y cargas dinámicaselevadas.La organización agraria advierte de que el problema debe abordarse como unacuestión de seguridad pública y de protección de infraestructuras críticas, ya que
la inacción ante un riesgo conocido y documentado puede tener consecuencias graves para los usuarios del transporte y para el conjunto de la sociedad .A esta situación se suma que, durante este año, los daños agrícolas provocados por el conejo están siendo especialmente arrasadores. Tras arrasar amplias superficies de cereal, la plaga se está desplazando a los cultivos leñosos, como viñedo, olivar, pistacho y almendro, donde los animales anillan los troncos, provocando la muerte definitiva de las plantas y pérdidas irreversibles para las explotaciones. “La gravedad de la situación va en aumento. Ya no hablamos solo de pérdidas de cosecha, sino de la destrucción total de plantaciones que requieren años para entrar en producción y de un riesgo creciente para infraestructuras por las que circulan miles de personas cada día”, señalan desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla La Mancha. La organización recuerda que lleva años advirtiendo de que las madrigueras de conejo no solo arruinan cultivos, sino que socavan taludes, terraplenes y estructuras esenciales para la seguridad vial y ferroviaria. La presencia masiva de madrigueras en dominios públicos carreteros, ferroviarios e hidráulicos está generando costes de mantenimiento crecientes y situaciones de riesgo que pueden desembocar en accidentes si no se corrigen a tiempo. Desde distintos sectores técnicos se subraya que las medidas basadas exclusivamente en la intensificación de la caza no están siendo suficientes para erradicar un problema de carácter estructural, alimentado por la elevada capacidad reproductiva de la especie y por la abundancia de refugios en infraestructuras públicas sin un mantenimiento adecuado. En este contexto, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha señal a que, pese a la evidencia acumulada, la Consejería de Desarrollo Sostenible sigue empeñada en centrar la respuesta exclusivamente en la caza, mediante propuestas como la caza nocturna o la ampliación del uso de la escopeta. Sin embargo, año tras año, el número de términos municipales declarados en emergencia cinegética no deja de aumentar, lo que pone de manifiesto que esta estrategia, por sí sola, no está resolviendo el problema. “Mientras no se actúe de forma decidida sobre las infraestructuras públicas y sobre los focos estructurales de reproducción, el problema se seguirá reproduciendo año tras año, con un coste creciente y con un riesgo cada vez mayor para la seguridad en las vías de comunicación”, advierte la organización. Por ello, se reclama la aplicación coordinada de todas las herramientas de control legalmente disponibles, incluyendo métodos químicos homologados, como el fosfuro de aluminio, exclusivamente dentro de programas oficiales, bajo supervisión técnica especializada y cumpliendo estrictamente la normativa de seguridad y medioambiental, siempre como parte de un plan integral y no como actuación aislada. “La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha defiende el uso responsable, regulado y técnicamente supervisado de estas herramientas cuando otros métodos han fracasado, especialmente en infraestructuras donde está en juego la seguridad de las personas”, subraya la organización. Asimismo, se insiste en la responsabilidad de las administraciones y de los titulares de infraestructuras de garantizar su conservación y seguridad mediante programas sistemáticos de inspección y mantenimiento, la eliminación y sellado de madrigueras en dominio público, el refuerzo estructural de taludes y terraplenes y la instalación de vallas metálicas electrosoldadas enterradas en la base de los taludes y adosadas alas vallas de protección de las infraestructuras, diseñadas para impedir la entrada y salida de conejos y evitar la reapertura de galerías en carreteras, ferrocarriles y obras hidráulicas. Todo ello debe ir acompañado de una coordinación efectiva entre gestores de infraestructuras, autoridades ambientales y organismos de seguridad. Los especialistas advierten de que no actuar de forma preventiva ante un riesgo conocido y documentado puede derivar en consecuencias graves, por lo que consideran imprescindible una respuesta decidida que combine control poblacional, gestión de infraestructuras y herramientas técnicas eficaces. Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha se insiste en quela seguridad de las infraestructuras y de los usuarios de las vías de comunicación debe situarse en el centro de la respuesta administrativa, y se reclama que las medidas aquí anunciadas se traduzcan en actuaciones reales, coordinadas y dotadas presupuestariamente, evitando que la falta de intervención continúe agravando un riesgo que ya es conocido, medible y prevenible.
Nota marginal: En esta misma fecha, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha registra un informe técnico ante la Consejería de Desarrollo Sostenible y solicita formalmente una reunión para abordar de manera urgente esta problemática.







