La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha critica la Resolución de 3 de febrero por insuficiente y exige la declaración de plaga del conejo ante el riesgo para la seguridad ciudadana, la salud pública, las infraestructuras y el campo.

  • Madrigueras bajo carreteras y vías férreas, socavones en taludes y fauna en calzada: el problema del conejo ya no es solo agrario, es un riesgo real para la seguridad de las personas.
  • La organización agraria alerta del riesgo para la salud pública por la expansión de la leishmaniasis y exige a la Junta medidas eficaces más allá de “más caza y más vallados”.
  • Han solicitado formalmente la declaración de plaga conforme a la Ley de Sanidad Vegetal y defienden que no existe impedimento legal alguno por el hecho de que el conejo sea una especie cinegética.
  • Los daños a la agricultura esta campaña están alcanzando niveles excepcionalmente elevados en amplias comarcas, con graves pérdidas en cultivos e infraestructuras agrarias

Toledo, 16/02/2026

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha criticado la Resolución de 3 de febrero de 2026 por la que se declaran comarcas de emergencia cinegética temporal por daños del conejo, al considerar que se queda corta y vuelve a aplicar un enfoque reiterativo e ineficaz ante un problema que ya no es solo agrario, sino que afecta de forma directa a la seguridad ciudadana, la salud pública y la integridad de infraestructuras públicas.

La organización agraria recuerda que ha solicitado formalmente la declaración de plaga del conejo conforme a la Ley de Sanidad Vegetal y subraya que la Ley de Caza de Castilla-La Mancha no establece en ningún precepto que las especies cinegéticas no puedan ser declaradas plaga cuando concurren daños generalizados o riesgos para la seguridad ciudadana y la salud pública. Por el contrario, el régimen cinegético regula el aprovechamiento y la gestión ordinaria de las especies, pero no excluye la aplicación de otra normativa sectorial cuando existen razones de sanidad vegetal, protección de cultivos, seguridad ciudadana, salud pública o integridad de infraestructuras.

En este sentido, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha denuncia que invocar el carácter cinegético del conejo como argumento para no declarar la plaga carece de base jurídica, ya que no existe incompatibilidad normativa entre la Ley de Caza y la Ley de Sanidad Vegetal, siendo ambas normas plenamente aplicables de forma concurrente en su respectivo ámbito.
Cuando concurren circunstancias excepcionales como las actuales, la declaración de plaga no solo es jurídicamente posible, sino una herramienta legal prevista para activar medidas extraordinarias de control poblacional más eficaces que las meramente cinegéticas, que han demostrado su insuficiencia.

La organización agraria advierte del riesgo real y creciente que suponen las madrigueras y la elevada densidad de conejos en carreteras, ferrocarriles, taludes, cunetas y zonas de dominio público, con aparición de socavones, pérdida de estabilidad en plataformas e irrupción de fauna en calzada, lo que incrementa de forma objetiva el peligro de accidentes. “El enfoque basado casi exclusivamente en intensificar la caza y en promover vallados es claramente insuficiente y, en la práctica, es poner puertas al campo frente a un problema estructural que se origina en zonas de refugio permanente, muchas de ellas en dominio público”, señalan desde la organización.

Además, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha alerta del riesgo para la salud pública por la expansión de la leishmaniasis, una zoonosis cuyo ciclo de transmisión se ve favorecido por la elevada densidad de reservorios silvestres, entre ellos el conejo, especialmente en entornos próximos a infraestructuras y núcleos de población. La organización recuerda que existen antecedentes conocidos desde hace años, como el foco detectado en Fuenlabrada, donde se evidenció el papel de reservorios silvestres en la persistencia y expansión de la enfermedad, con cepas de mayor virulencia asociadas a estos ciclos de transmisión. Por ello, insisten en que la gestión del exceso poblacional del conejo debe abordarse también como una medida preventiva de salud pública, y no únicamente desde una óptica cinegética o agraria.

En paralelo, los daños a la agricultura esta campaña están alcanzando niveles excepcionalmente elevados en amplias comarcas de Castilla-La Mancha, con graves pérdidas en cultivos herbáceos y leñosos, así como en infraestructuras agrarias. La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha denuncia que el actual modelo de actuación traslada el coste económico de la defensa al agricultor sin atajar la causa estructural del problema, que es la sobrepoblación descontrolada del conejo.

Por todo ello, La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha remitido un escrito formal a la Consejería de Desarrollo Sostenible en el que exige la declaración de plaga del conejo de monte con un cambio de enfoque, la asunción de responsabilidades por parte de la Administración en la gestión directa del conejo, actuaciones efectivas sobre los focos en dominio público y una respuesta proporcional a la gravedad del riesgo para las personas, las infraestructuras y el sector agrario. En ese mismo escrito, la organización ha solicitado una reunión urgente para abordar técnicamente las medidas necesarias.

“La emergencia no puede gestionarse solo con más caza y más vallados. Hace falta actuar donde nace el problema, priorizar la seguridad de las personas, proteger infraestructuras críticas y atender la salud pública, sin olvidar el impacto devastador que esta situación está teniendo en el campo”,
concluye la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha

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