Decálogo de RESPONSABILIDAD SOCIAL EN EL SECTOR AGRARIO
La Economía Social (ES) y la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) juegan un papel crucial en la transformación del tejido empresarial agrario hacia un modelo más inclusivo y sostenible. En este contexto, la Estrategia Española de Economía Social (EEES) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) proporcionan un marco sólido para guiar a las empresas agrarias rurales hacia la eficiencia energética, la inclusión social y la protección del medio ambiente.
Además, la condicionalidad social de la Política Agraria Común (PAC) refuerza la importancia de cumplir con estándares sociales en materia de empleo y sostenibilidad, vinculando las ayudas agrarias al cumplimiento de criterios relacionados con los derechos laborales y el bienestar de las personas trabajadoras. Esto obliga a las empresas agrarias a no solo mejorar su impacto económico y medioambiental, sino también garantizar condiciones laborales justas, avanzando hacia una mayor sostenibilidad social y territorial.
- Fomentar la Responsabilidad Social Empresarial
Las empresas agrarias deben comprometerse con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), adoptando prácticas que respeten el medio ambiente, las personas y las comunidades en las que operan. La RSE debe integrarse en todos los aspectos de la actividad empresarial para contribuir a un desarrollo más justo y sostenible. - Garantizar la Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres
Trabajar activamente para revertir la masculinización del sector agrario, facilitando el acceso de mujeres, especialmente aquellas en riesgo de vulnerabilidad, a puestos de trabajo de calidad en el ámbito rural. La igualdad de género en el acceso al empleo es clave para un sector agrícola más inclusivo.
- Fomentar la Cohesión Territorial y Evitar la Despoblación
Apoyar el desarrollo de la Economía Social en zonas rurales como un motor de crecimiento y cohesión social, creando empleos sostenibles y servicios que respondan a las necesidades locales. Esto contribuye a frenar el despoblamiento y a revitalizar el entorno rural.
- Incorporar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la Estrategia Empresarial
Integrar los ODS en la planificación y gestión de las empresas agrarias, alineando sus acciones con la promoción del bienestar social, económico y ambiental. La Economía Social y la RSE deben ser pilares para promover un modelo de desarrollo sostenible.
- Promover los Valores de la Economía Social
Impulsar los principios de la Economía Social, como la solidaridad, la gestión democrática y la participación de las personas trabajadoras, para generar una mayor equidad y sostenibilidad en el ámbito rural. Estos valores refuerzan el compromiso con un desarrollo inclusivo y responsable. - Generar Empleo de Calidad en el Ámbito Rural
Apostar por la creación de empleos dignos y de calidad en el medio rural, especialmente en el sector agrario, facilitando la formación y la capacitación de las personas trabajadoras para mejorar su empleabilidad. Las empresas de Economía Social deben garantizar condiciones laborales justas y dignas para todas.
- Apoyar el Empleo de Colectivos Vulnerables
Realizar un diagnóstico de las condiciones laborales de las personas trabajadoras en la economía social, identificando las barreras que enfrentan los colectivos vulnerables para acceder a empleos de calidad. Promover la inserción laboral de estos colectivos mediante formación, asesoramiento y medidas específicas de inclusión. - Desarrollar un Diagnóstico de Necesidades en Zonas Rurales
Analizar las necesidades específicas del ámbito rural para identificar oportunidades que puedan ser cubiertas por las empresas de Economía Social. La ES puede ser una herramienta eficaz para evitar el despoblamiento y generar cohesión territorial, impulsando el desarrollo local.
- Fomentar la Eficiencia Energética en las Empresas Agrarias
Promover la adopción de tecnologías energéticas sostenibles que optimicen el uso de recursos y reduzcan la huella de carbono. Las empresas agrarias deben implementar prácticas de eficiencia energética que impulsen su transición hacia una economía verde, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
- Apostar por la Economía Verde en el Medio Rural
Transformar las empresas agrarias hacia un modelo de economía verde que priorice la protección del medio ambiente y el uso responsable de los recursos naturales. Incorporar prácticas agrarias sostenibles que respeten la biodiversidad y minimicen el impacto ambiental.







