Unión de Uniones alerta sobre una vendimia complicada por las olas de calor, los bajos precios de origen y el menor consumo de vino.
Reclama la puesta en marcha de un plan de arranque de manera urgente.
Madrid, 21 de agosto de 2026. – Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos alerta de que el
sector vitivinícola afronta una nueva vendimia marcada por el adelanto de la cosecha, las dificultades
para cerrar contratos con precios remuneradores y una demanda de vino que continúa a la baja tanto
en el mercado interior como en las exportaciones.
Unión de Uniones explica que la vendimia se ha adelantado entre diez y quince días en numerosas
zonas productoras como consecuencia de las sucesivas olas de calor y esta situación genera una gran
incertidumbre también por el volumen final de cosecha y la falta, en muchos casos, de acuerdos que
garanticen precios suficientes para cubrir los costes de producción.
La pasada campaña se cerró con una producción próxima a los 33 millones de hectolitros de vino y 4,3
millones de hectolitros de mosto, mientras que las existencias se sitúan en torno a los 30 millones de
hectolitros, según los últimos datos disponibles de INFOVI. Además, algunas bodegas ya han
anunciado que reducirán o descartarán la compra de uva, aumentando la preocupación entre los
productores.
Unión de Uniones denuncia que los viticultores continúan siendo la parte más débil de la cadena y que
siguen encontrando dificultades para conseguir precios que garanticen la rentabilidad de sus
explotaciones.
“Hace falta ya un plan de arranque”
”Esta situación no responde únicamente a una mala campaña, sino a un problema de fondo que el
sector viene arrastrando, marcado por la caída de la demanda y la falta de rentabilidad, con una ley de
la cadena alimentaria que no termina de funcionar y con la ausencia de medidas de contundentes
encaminadas a resolver la situación”, comentan desde la organización. “Hace falta ya un plan de
arranque”, añaden.
Unión de Uniones considera que una situación de carácter estructural no puede abordarse únicamente
con medidas coyunturales de control, como la cosecha en verde o la destilación de crisis. La
organización reclama poner en marcha la medida de arranque de viñedo, que permita adaptar de
forma ordenada el potencial productivo a la evolución de la demanda y contribuir a recuperar la
rentabilidad de las explotaciones.










