Ministro ¿Y las elecciones al campo, pa’ cuando?

Al Congreso de los Diputados acudió la semana pasada el nuevo ministro de Agricultura para explicar la política que su departamento llevará a cabo en lo que le quede de legislatura. Con una Ley de Representatividad Agraria publicada hace cuatro años que contempla la celebración de elecciones en el campo español, a Luís Planas se le olvidó (o paso intencionadamente de ello) poner fecha a la consulta que permitiría a los agricultores y ganaderos elegir cuál organización agraria quieren que les representen en las mesas de negociación. La cosa fue tan obvia que varios de los grupos parlamentarios no tuvieron por menos que preguntar acerca de las intenciones del Ministro de traer la democracia al campo. Prácticamente todos los grupos del espectro parlamentario, a excepción de populares y socialistas (cada uno con su OPA satélite), interpelaron a Planas sobre las elecciones al campo y alguno además, como Podemos o Ciudadanos, tienen ya presentadas Proposiciones no de Ley instando al Gobierno a poner las elecciones en marcha. Esta es una cuestión que no se puede ignorar ni apartar, por más que al bipartidismo le parezca más cómodo seguir sin consultar a los agricultores y ganaderos y llamando a las mesas del Ministerio o de las Consejerías, a quien más simpático le caiga. 

Y sí, el ministro respondió, y lo hizo con excusas de esas que se dicen “de mal pagador”. Las mismas, por cierto, que llevábamos escuchando a la anterior Ministra del Partido Popular y, entre ellas, que… oiga… “con la agenda que tenemos ante nosotros” esto de las elecciones no es una prioridad. El tiempo pasa, cambia el signo político de los gobiernos y todo queda congelado en el Ministerio de Agricultura… tanto, que se podría hablar del Ministerio del Tiempo, porque los pocos avances que se hicieron con la Ley de Cañete –aunque no era del gusto de todos- se quedaron en papel mojado con Tejerina y el nuevo Ministro socialista va a enterrar el asunto debajo del montón de tareas que tiene en cartera. ¿Qué hay temas importantes que afrontar? ¿alguien lo duda? Nosotros no: la reforma de la PAC, la modificación de la ley de la cadena alimentaria, la mejora de los seguros agrarios, la sanidad animal y vegetal, los regadíos, las implicaciones entre agricultura y medio ambiente, las semillas y material vegetal… Pero hay que poner de relieve que hay dos errores de bulto cuando se dice que esto de las elecciones no es prioritario. El primero, que el Ministerio no se paraliza por convocar la consulta… se puede trabajar en todo al mismo tiempo (sí, Ministro, los hombres también pueden hacer más de una cosa a la vez). Y el segundo y más grave: cuando hay tantas cosas a negociar sobre la mesa, quienes tienen que decir quien se sienta a debatirlas son los agricultores y ganaderos, no el Ministro o Ministra de turno.

Unión de Uniones somos una organización apartidista, independiente de grupos políticos, económicos o sindicales y como para ellos “no somos de fiar” nos es que gocemos de sus simpatías. El Ministro lo ha dicho bastante claro en las Cortes: “no vamos a poner patas arriba todo el sistema”, en referencia al actual marco institucional establecido al margen de elecciones y basado en una Ley derogada hace 4 años. Seamos claros. Si no se ha consultado o no se va a consultar a los agricultores y ganaderos es porque ASAJA-CEOE y UPA-UGT, con la complicidad de COAG, no quieren que se mueva nada y eso ha permitido antes a la Ministra Tejerina del Partido Popular y ahora al Ministro Planas del PSOE tener a estas OPAs comiendo de su mano; situación, que se reproduce también en algunas Comunidades Autónomas.

Ya hemos visto a lo que nos ha conducido el sistema actual… ese que no se quiere poner patas arriba. Muchas fotos en las escaleras del Palacio de Atocha o con el Escudo autonómico detrás, mucho apretón de manos, muchas sonrisas y muchos “grandes acuerdos” que, a la inmensa mayoría de los agricultores y ganaderos, les han servido de poco o nada, pero que en contrapartida han supuesto para las OPAs firmantes que las subvenciones a su funcionamiento, en el caso de las del Ministerio, se hayan más que duplicado desde 2014 (precisamente, desde que deberían empezar a prepararse las elecciones que no se han hecho). Si las OPAs deberían o no percibir subvenciones o deberían ser financiadas exclusivamente por sus afiliados es un debate del que nosotros no huimos… pero que las subvenciones no pueden ser en ningún caso una prebenda para premiar el comportamiento dócil de los que se dicen representantes de los agricultores, sí que lo tenemos claro.

Todo esto desprende un desagradable tufo a falta de higiene democrática. Sin entrar en la oportunidad o no de la Moción de Censura que provocó esta primavera el cambio de Gobierno, lo que está pasando en el Ministerio con el tema de la representatividad agraria se cisca en la necesidad de regeneración democrática que fue uno de los principales argumentos exhibidos por el Presidente Sánchez para justificar su moción. “El sí a la moción de censura no es un sí al PSOE, sino a la democracia”, dijo. Según parece, eso vale para todos, menos para los del campo, a quien deben seguir considerándonos ciudadanos de segunda o tercera.

Afortunadamente, en cuatro Comunidades Autónomas (Madrid, Cataluña, Extremadura y Castilla y León) se han celebrado elecciones regionales al campo para medir la representatividad de sus OPAs. Estas cuatro Consejerías pueden mandar con toda legitimidad al Ministerio un certificado diciendo quienes son más representativas en su región… no como sucede en otras, en Castilla-La Mancha sin ir más lejos, en donde esos certificados se reparten como títulos nobiliarios a quien el Consejero quiere.

A Unión de Uniones en algunas de esas elecciones nos ha ido mejor y en otras peor; pero lo bueno, es que los agricultores y ganaderos nos han puesto a cada uno en nuestro sitio. Y es en los resultados de esas elecciones en donde nace la verdadera razón de la oposición de ASAJA, UPA y COAG a hacer elecciones… porque en el conjunto de esas consultas (que han convocado a un tercio de los profesionales agrarios de toda España, que están en esos cuatro territorios) Unión de Uniones es la segunda opción más votada, con prácticamente un tercio de los votos. Tienen miedo a que los agricultores y ganaderos le peguen una patada a los palos de su sombrajo.

Hacer elecciones en el campo es obligado por Ley, no es caro, no requiere tanto tiempo y, sobre todo, sí que es prioritario e importante para que los profesionales del sector tengan en las mesas para defender sus intereses a aquellos de quienes se fíen. Por eso, al margen de los resultados que puedan salir de unas elecciones, en Unión de Uniones, vamos a seguir reivindicando ante el gobierno y todas las instituciones que se nos pongan a tiro este derecho, que no es nuestro, que es de los agricultores y ganaderos. A ver si se dejan de excusas unos y otros y se ponen de una vez a ello. Ministro… ¿las elecciones pa’ cuándo?

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: