Castilla-La Mancha reorganiza su norma de potencial vitícola


Gotas de rocío sobre las cepas de uva flickr photo by emp&isd shared under a Creative Commons (BY-SA) license

 

A mediados de noviembre, la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha publicó la Orden 188/2017, de 2 de noviembre, de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, por la que se regula el potencial de producción vitícola en Castilla-La Mancha. Lo que viene a hacer la nueva norma es reorganizar todo el tema de la aplicación regional del régimen de autorización de nuevas plantaciones de viñedos y los procedimientos de solicitudes de arranque, plantaciones, etc… que van aparejados a dicho régimen. En parte, la reorganización obedece también a la publicación del Real Decreto 772/2017, de 28 de julio, del Ministerio de Agricultura por el que se hace también una actualización de las normas estatales.

Como ya es conocido por la mayoría, desde el 1 de enero de 2016 los antiguos derechos de plantación de viñedo dejan de existir como tales y ahora el potencial vitícola se regula, de momento hasta el final de 2030, mediante autorizaciones de viñedo, con las que debe contar previamente cualquier plantación o replantación de viñedo de uva para vinificación.

Solo están exceptuadas de esta autorización administrativa los viñedos dedicados a experimentación, viñas madre portainjertos, autoconsumo o en el caso de nuevas plantaciones por expropiaciones debidas a utilidad pública. De todas formas también deberán ser notificadas a la Administración antes de ponerlas y llevan su propio protocolo particular que hay conocer y respetar.

En los restantes casos, siempre será necesario contar con la preceptiva autorización, que puede ser o bien de nueva plantación o bien de replantación por arranque posterior al 1 de enero de 2016 o por conversión de derechos anteriores al 31 de diciembre de 2015.

Estas autorizaciones tienen una diferencia importante con respecto a los derechos que funcionaron hasta finales de 2015, y es que las autorizaciones no se pueden transferir salvo en casos puntuales de herencias o fusión o escisión de empresas.

En realidad la nueva orden no trae grandes cambios en el esquema general de funcionamiento del sistema y quizás las novedades más importantes estén en los criterios de prioridad en la concesión de nuevas autorizaciones de plantación, con la inclusión del elemento de la dimensión de la explotación. No obstante, ofrecemos a continuación un amplio recordatorio sobre el sistema.

Potencial Vitícola de Castilla-La Mancha

Potencial Vitícola de Castilla-La Mancha

Procedimiento de nuevas plantaciones.

El obtener una autorización de nueva plantación dependerá de que el Ministerio de Agricultura fije cada año, antes del 15 de diciembre, el número de hectáreas que se podrán plantar en España. El máximo que se puede autorizar es de unas 9.600 hectáreas, aunque hasta ahora nunca se ha llegado a esa cifra. El año pasado, por ejemplo, se permitieron menos de 5.000 hectáreas.

Una vez que se conozca ese dato, la ventanilla para solicitar autorizaciones de plantación estará abierta desde el 15 de enero hasta el fin de febrero.

Para que esta solicitud sea aceptada hay que  empezar por disponer de superficies suficientes para plantar lo que se pide, tener todos los permisos para el cambio de uso y que para las mismas parcelas no se haya concedido una autorización anterior, aunque no se haya ejecutado.

Pero además, el solicitante también tiene que cumplir ciertas condiciones, como tener cinco años de experiencia profesional o poseer una capacitación que pueda acreditarse mediante títulos académicos o cursos formativos en la rama agraria, o bien ser un joven con ayuda de incorporación aprobada o titular de explotación prioritaria.

Luego ya, dentro de las que cumplan estas condiciones y se admitan, se priorizará en la concesión a los menores de 40 años que sean nuevo viticultor (o entidad jurídica controlada por alguien que cumpla dichas condiciones) y quien no tenga viñedo ilegal (curiosamente esto debería estar entre las condiciones de inadmisibilidad, no de prioridad, porque tal y como está la norma alguien con viñedo ilegal puede pedir, aunque no será prioritario).

También se priorizará en función del tamaño en la explotación, de manera que en Castilla-La Mancha las más pequeñas, de entre 0,5 y 9,33 hectáreas, puntúan más (4 puntos), a partir de ahí, por cada 9,33 hectáreas más se pierde un punto y a partir de 37,81 hectáreas no se gana ninguno.

El período de tramitación de los expedientes podrá durar como mucho hasta el 1 de agosto, ya que esa fecha tendrán que estar resueltos y notificadas a los interesados la condiciones de su aprobación. Si a esa fecha aún no tenemos noticia se aplica a la solicitud el silencio negativo y podemos considerarla rechazada. Si contamos con la resolución aprobatoria, podremos renunciar las autorizaciones de nuevas plantaciones si al final se nos ha concedido menos del 50 % de lo que hemos solicitado.

Quienes decidan seguir adelante tendrán en su poder una autorización para poner las nuevas plantaciones que será válida por tres años a contar desde el día en que se le notifique la concesión. Una vez hecha la plantación hay que notificarlo antes del 31 de julio de esa misma campaña.

Cumplido el trámite y comprobada la misma sobre el terreno, la plantación se incorpora al Registro Vitícola.

Replantaciones.

La autorización para replantación se concede para reponer viñedo que se arranque después del 1 de enero de 2016 (otra cosa son los derechos que se tuvieran de antes, que tienen otro sistema que veremos más adelante).

Lo primero que hay que hacer en estos casos es presentar a la Consejería la solicitud de arranque del viñedo entre el 1 de agosto y el 30 de septiembre de cada campaña, demostrando además que se puede disponer de la parcela o se cuenta con permiso del propietario. La Administración dispone de seis meses máximo para notificar que el arranque se puede efectuar y en caso de que no conteste, se aplica el silencio positivo… o sea que podemos considerar que está aprobado.

Una vez se cuente con el visto bueno de la Administración para el arranque y realizado el mismo, se debe comunicar antes del 30 de abril de la campaña en que dicho arranque se ha autorizado.

A partir de ahí ya se puede solicitar la petición de autorización de replantación antes de que finalice la segunda campaña siguiente a la que se haya comunicado la resolución de arranque. Es decir, si la Administración da vía libre al arranque en el mes de noviembre de 2018, por ejemplo, se puede presentar la solicitud de replantación hasta el 31 de julio de 2020. Hay que contar siempre con que cada campaña empieza el 1 de agosto y acaba el 31 de julio siguiente. Esto es importante, porque si no se pide la autorización de replantación en ese plazo, se pierde el derecho a solicitarla y el arranque no habrá valido de nada.

La Administración tiene para responder y comunicar una autorización de replantación un plazo de tres meses desde que se presente (igualmente, si no contestasen, estaría aprobada). De todas maneras, no puede perderse de vista tampoco que, en todo caso, la autorización de replantación que se conceda tiene tres años de vigencia desde la notificación de la resolución de la autorización, por lo que la plantación debe ejecutarse antes de su caducidad.

Y, por último, una vez que se efectúa la replantación, se debe proceder a notificarlo a la Administración antes de que acabe esa misma campaña.

Conversiones de derechos de plantación.

Hay agricultores que a 31 de diciembre contaban aún con derechos de plantación no ejecutados procedentes de arranques anteriores a la entrada en vigor del nuevo sistema de autorizaciones. Si se quieren utilizar estos derechos, tienen obligatoriamente que cumplir el trámite para ser convertidos en autorizaciones de replantación.

La petición de conversión se ha podido presentar desde el pasado 15 de septiembre de 2015 y se podrá hacer hasta el 31 de diciembre de 2020. Con respecto a la caducidad de los derechos convertidos a autorizaciones, tendrán en principio la misma validez que el derecho de plantación de procedencia. Si varios de estos derechos con distinta caducidad se solicitan para una misma parcela, la vigencia de la autorización será la del derecho que caduque antes. Por último, en ningún caso ninguna autorización “reconvertida” tendrá una duración más allá del 31 de diciembre de 2023.

Una vez presentada la solicitud de conversión de derechos a autorización la Administración deberá responder en un máximo de tres meses (se aplica silencio positivo) y el interesado podrá realizar la plantación antes de que caduquen, siempre en su propia explotación y comunicar la operación antes de que acabe la campaña en que se realice.

Modificación de la localización de la autorización.

Como ya se ha dicho, estas autorizaciones no se pueden transferir entre viticultores, pero lo que si puede hacerse es solicitar a la administración una modificación de la parcela de plantación, dentro de la explotación del mismo titular, alegando las causas por las que se solicita el cambio. Nunca debe procederse a plantar antes de que la administración apruebe la modificación, para lo cual puede tomarse un tiempo máximo de tres meses (silencio positivo).

Si la parcela, formando siempre parte de la explotación del titular, está fuera de Castilla-La Mancha hay que presentar la modificación en la autoridad competente de la Comunidad Autónoma de destino. Va a haber sitios en donde no se autorice el cambio porque pueden estar sometidos a determinadas limitaciones (por ejemplo, denominaciones de origen que no quieren incrementar su superficie… y menos con hectáreas “venidas” de fuera).

Otra cuestión importante es que, sea cual sea el tipo de autorización que hayamos tenido, una vez que hemos realizado la plantación debemos comunicarlo a la Administración, sin sobrepasar la vida de la autorización y antes siempre de que acabe la campaña en que hemos realizado la operación.

Multas.

Si no se respetan los procedimientos anteriores y la Administración constata que se ha plantado viña sin contar con la autorización correspondiente, en principio enviará una resolución de arranque que el viticultor tendrá que ejecutar antes de transcurridos cuatro meses de recibirla. Si no lo hace, se le impondrá una sanción de 6.000 €/Ha., que aumentará a los 12.000 €/Ha. en el año siguiente y a los 20.000 €/Ha. en el siguiente. A partir del segundo año la Administración procederá por ella misma al arranque sumándole a las sanciones el coste de la operación.

Esto se aplica para las plantaciones “ilegales” que se hagan a partir del 1 de enero de 2016. Para las que ya estaban en situación irregular desde antes de esa fecha se seguirá aplicando la norma anterior que consistía, recordamos, en multas coercitivas de 12.000 €/Ha. cada 12 meses hasta que se produzca el arranque.

Registro Vitícola.

El registro vitícola es sobradamente conocido por los viticultores, que tienen además, la obligación de mantenerlo actualizado con las altas, bajas o cualquier otra modificación de sus parcelas de viñedo, informando de ello a la Administración. Esta gestión puede hacerse durante todo el año. El plazo de resolución de la administración sobre si acepta o no las inscripciones o actualizaciones es de seis meses y se aplica silencio negativo.

Reposición de marras.

Reponer marras no se considera plantación y, por lo tanto, no necesita de autorización durante los 5 primeros años de la viña. Después de 5 años solo se podrá reponer como marras un máximo del 5 % del número de cepas útiles de la parcela. Si se supera ese porcentaje sí que será necesario pedir autorización previa, que la Administración tendrá que resolver antes de que pasen tres meses de la solicitud, pudiendo acogernos también al silencio positivo.

Variedades.

En la orden se relaciona la lista de variedades admitidas para su plantación, reposición de marras, injerto o sobreinjerto (salvo para ensayos o experimentación, que podrán usar variedades no incluidas en la lista). Todos los portainjertos deben proceder de viveros autorizados y ser de categoría certificada y no está permitida la plantación con pie franco.

Tramitación.

Todos los procedimientos anteriores pueden realizarse físicamente presentando las solicitudes en los registros de las diferentes oficinas centrales o territoriales dependientes de la Consejería de Agricultura o bien de forma telemática, para lo que será necesario disponer previamente de un certificado de firma digital. Los solicitantes que sean personas jurídicas están obligados, si o si, a hacerlo de forma telemática.

En la imagen se encuentra el enlace a la página web de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha desde la que acceder a todos los trámites electrónicos, información sobre la tramitación y los modelos a cumplimentar.

Potencial vitícola de Castilla-La Mancha

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