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Siendo realistas, la agricultura tiene difícil reducir significativamente la emisión de gases de efecto invernadero

Agricultura y cambio climático

La agricultura supone el 11,6% de las emisiones estatales, mientras que sectores como el transporte suponen más del 26% y tienen un mayor potencial de reducción

La reducción del 12% estimada para el sector agrario en 2030 difiere con la tendencia creciente de los últimos años

La PAC contribuye a mitigar un total de 26,2 millones de toneladas de CO2eq anuales

Unión de Uniones afirma que los agricultores y ganaderos españoles están comprometidos por los acuerdos internacionales, asumidos por España y la mayoría de los países del mundo, de reducir sus emisiones de gases efecto invernadero (GEI) para combatir las consecuencias que traerá consigo el cambio climático y pide que se establezcan objetivos alcanzables para poder conseguirlo.

Tras analizar el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y revisar el inventario nacional de GEI, la organización ha constatado que la agricultura española ha incrementado un 9% sus emisiones respecto a 1990, por lo que no se puede obviar la dificultad a la que se enfrenta el sector.

Unión de Uniones considera que las proyecciones contempladas en el PNIEC sobre la posible reducción de emisiones en 2030 para la agricultura y la ganadería, estimadas en un 12% respecto a 1990, son excesivamente optimistas dado el nivel actual de emisiones del sector y las tendencias generales de consumo alimentario global. En este sentido, la FAO estima que va a aumentar un 50% para 2050 y la agricultura española tendrá un papel fundamental como productor y exportador mundial de productos agroalimentarios.

El aumento de las emisiones de la agricultura española está principalmente ligado a un aumento de su potencial productivo – las exportaciones han aumentado un 260% desde 1995 -, y no a unas malas prácticas agrarias. “Debería tenerse en cuenta que parte de los alimentos producidos aquí y que se comen en otros países dejan su huella de emisiones en España, pero si no se produjeran aquí lo harían en otro lugar con las mismas o mayores emisiones”, aclaran desde la organización.

Asimismo, el sector agrario español representa el 11,6% de las emisiones estatales, mientras que sectores como el transporte (26,1%), la producción de energía y calor (20,2%) y las industrias manufactureras y la construcción (12,8%) – todos ellos relacionados con el sector energético – representan un mayor peso dentro del volumen total emitido y disponen de un mayor potencial de reducción, como reconoce la propia Estrategia a largo plazo de la Unión Europea para 2050.

La organización lamenta que el PNIEC contemple reducciones limitadas para otros sectores – como el transporte (-2,5%) o los residuos (-1,8%), e incluso un aumento para las emisiones del sector residencial (+10,6%) – que, según su criterio, tienen mayor potencial de reducción.

El 40 % de la PAC va a ir destinado a combatir el cambio climático

Unión de Uniones insta a confiar en el sector agrario y en su capacidad para reducir su nivel de emisiones, pero siempre desde una perspectiva realista y teniendo en cuenta su papel clave como productor de alimentos de calidad y vertebrador del medio rural español.

Un reciente estudio de la Comisión Europea determinó que la PAC contribuye a mitigar un total de 26,2 millones de toneladas de CO2eq anuales (el 3% de las emisiones), lo que indica su contribución en la mitigación de emisiones.

Igualmente, según ha dado a conocer la Comisión Europea, el 40% de los fondos de la próxima PAC irán destinados a medidas de conservación del medio ambiente y el clima, lo que indica el compromiso de esta política comunitaria para combatir los efectos del cambio climático.

La agricultura y ganadería, un sector estratégico en la economía española

La organización quiere insistir también en que la agricultura en España, con 24 millones de hectáreas de superficie agraria y 15 millones de unidades de ganado mayor (UGM), tiene un papel clave en la producción de alimentos sanos, accesibles y de calidad para los consumidores españoles e internacionales y cumple una labor fundamental en la generación de empleo y desarrollo en las zonas rurales en la “España vaciada”. Asimismo, se trata de un sector estratégico para la economía española, dado que es el cuarto país en producción agraria a nivel europeo y octavo del mundo en nivel de exportaciones agroalimentarias.

Así, en relación a la descarbonización del sector agrario, la estrategia principal debe consistir, según la organización, en aprovechar la capacidad de la agricultura como sumidero de carbono y aumentar la eficiencia técnica de las producciones agrícolas y ganaderas en términos de emisiones. Para ello, es preciso implementar prácticas medioambientales que favorezcan el incremento del nivel de materia orgánica en el suelo y el uso eficiente de los recursos (p. ej., cubiertas vegetales, mejora de la fertilización), siempre apoyadas con suficientes recursos a través de la PAC para así minimizar los riesgos relacionados con su implementación y la pérdida de rentabilidad de las explotaciones.

Exportaciones e importaciones agroalimentnarias España

 

El Consejo “Informal” de Ministros de Agricultura de la UE debate el papel de los suelos agrícolas contra el cambio climático

Consejo Agrifish suelos agrícolas secuestro carbono

Los ministros de agricultura de la UE se reunieron para una reunión informal en Helsinki (Finlandia) ayer, martes 24 de septiembre para discutir el potencial del sector agrícola en su contribución a la lucha contra el cambio climático mediante el secuestro de carbono en el suelo. Las discusiones se centraron en como favorecer este papel a través de la Política Agrícola Común (PAC).

Unión de Uniones quiere subrayar que estas nuevas responsabilidades para la agricultura y la ganadería no deben hacer olvidar los fundamentales objetivos de la PAC, producir alimentos saludables a precios razonables a la población y mejorar la competitividad del sector, garantizando rentas dignas a los agricultores y ganaderos.

La sesión informal del Consejo de Agricultura y Pesca que se ha celebrado ayer en Helsinki bajo la Presidencia del Ministro de Agricultura y Silvicultura finlandés, Jari Leppä, ha tenido como tema central de los debates el papel que puede hacer la actividad agraria en el cumplimiento de los objetivos de cambio climático, mediante el almacenamiento de carbono en los suelos agrícolas gracias a la aplicación de buenas prácticas que pueden y deberían ser apoyadas por la PAC, según los titulares de Agricultura de la UE. Leer Más…

Suelo agrícola y secuestro de carbono asunto principal del próximo Consejo Informal de Agricultura

secuestro de carbono

Según las informaciones recogidas por Unión de Uniones los Ministros de Agricultura de la Unión Europea debatirán en una reunión informal que se celebrará en Helsinki (Finlandia) los próximos días 22 a 24 de septiembre el papel que realizan los suelos agrícolas en el secuestro de carbono para mitigar el cambio climático.

El ministro de Agricultura y Silvicultura de Finlandia, Jari Leppä, presidirá la reunión.

Para Finlandia, que ejerce la presidencia europea en este segundo semestre de 2019, el secuestro de carbono en el suelo tiene un papel fundamental en la acción climática, como medio clave de reducir las emisiones de carbono de la agricultura. Con métodos de cultivo adecuados y soluciones de uso del suelo, los campos podrían absorber más carbono de la atmósfera y también actuar como importantes reservas de carbono. Leer Más…

Desmienten las acusaciones a la ganadería como culpable del cambio climático

Los datos de emisiones se manipulan y tergiversan para culpabilizar a la ganadería, olvidándose de los sectores que más contaminan

Tras el uso mediático de las conclusiones del Informe del IPCC de la ONU para al sector ganadero, que solo produce el 8 % de las emisiones de gases de efecto invernadero frente al 63 % del transporte, energía e industria, Unión de Uniones defiende a nuestra ganadería y su labor en la alimentación de la población, la conservación del medio ambiente y el desarrollo del medio rural.

En fechas recientes interpretaciones, muy sesgadas a juicio de Unión de Uniones, de algunas conclusiones del segundo Informe Especial del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) sobre Cambio Climático y Tierra, ha servido para propugnar desde determinados colectivos el paradigma de un cambio en el modelo de alimentación prescindiendo del consumo de carne y, por lo tanto de la actividad ganadera, en beneficio del medio ambiente. Leer Más…

Reforma de la PAC: La Comisión Europea sigue armándose en favor de una agricultura más verde

Agricultura y cambio climático

Un informe encargado por el Ejecutivo comunitario, concluye que la PAC ha contribuido hasta ahora a luchar contra el cambio climático, pero que necesita fijarse en el futuro objetivos específicos e incluir medidas concretas en ese ámbito y dedicar también su atención a otros campos como los patrones de consumo de alimentos, la investigación y la bioeconomía.

Unión de Uniones de Castilla-La Mancha considera que asumir nuevos desafíos para la PAC será imposible sin el respeto a sus principios originales de garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola y estabilizar los mercados.

La Comisión Europea ha hecho público la pasada semana un estudio externo para analizar la relevancia, la eficacia, la eficiencia, la coherencia y el valor añadido que para la UE representa la PAC en su contribución a la lucha contra el cambio climático.

El estudio, elaborado por Alliance Environnment; una Agrupación de Interés Económico Europeo formada por grupos de expertos de reflexión sobre la sostenibilidad ambiental, repasa los efectos de hasta 24 medidas de la PAC, tanto en el primer pilar como en segundo, que guardan alguna relación con la acción contra el cambio climático.

Desde Unión de Uniones se interpreta como un elemento más que la Comisión pone sobre la Mesa para reforzar sus orientaciones hacia una Reforma de la PAC que impulse el protagonismo de una agricultura y ganadería más verdes. En palabras del propio Comisario de Agricultura Phil Hogan sus propuestas “para la Política Agrícola Común posterior a 2020 establecen mayores ambiciones ambientales” para responder a los desafíos climáticos, teniendo también en cuenta que “el sector agrícola y las zonas rurales se encuentran entre los más vulnerables a los efectos del cambio climático” y que se debe asegurar que los “agricultores sean recompensados por el trabajo que realizan”, al tiempo que se les ofrecen “herramientas adecuadas para enfrentar los efectos del cambio climático”.

Unión de Uniones considera que afrontar esos nuevos e importantes desafíos y poner en marcha esas herramientas necesarias para compensar a los agricultores y ganaderos no casa bien con los recortes significativos que contiene la propuesta de la Comisión para los presupuestos de la Futura PAC… unos recortes que recordamos son en conjunto del 5%, pero que en el caso de las medidas de desarrollo rural superan el 15%.

Contribución actual de la PAC a los objetivos de cambio climático.

El estudio presentado destaca que, en la UE, las emisiones de GEI de la agricultura son  (el estudio se refiere a 2016) un 20,7% más bajas que en los niveles de 1990; aunque haya aumentado ligeramente desde el 2012.

La cuantificación que el informe hace, siguiendo modelos de simulación, de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que aportan las 24 medidas PAC estudiadas asciende a 26,2 millones de toneladas de CO2eq por año. La mayor parte de esta reducción (19,8 Mill.Tm. CO2eq/año) se realiza desde las medidas de greening del primer pilar de la PAC y, sobre todo, de la línea de conservación de los pastos permanentes (15,9 Mill.Tm. CO2eq/año) y, en menor medida, de la línea de mantenimiento de Superficies de Interés Ecológico (que aporta una reducción de 4 Mill.Tm. CO2eq/año, de los cuales el 92% lo representa la implantación de cultivos fijadores de nitrógeno.

En cuanto a las medidas de los Programas de Desarrollo Rural, el impacto estimado es de una reducción de 6,4 Mt CO2eq/año, de la cual, más de la mitad de esta reducción provendría de los pagos al amparo de la Red Natura 2000 o de la Directiva de Aguas.

El informe va más allá y evalúa también el gasto que representa en el contexto de la PAC esta contribución a la reducción de los Gases de Efecto Invernadero (GEI). Así, por ejemplo, cada tonelada de CO2eq/año reducida gracias a las medidas del primer pilar supone un coste para la PAC de 274 €, con una gran disparidad según actuaciones, ya que en la conservación de pastos el coste (44 € tm. CO2eq/año) sería muy inferior al del  ocasionado en el mantenimiento de superficies de interés ecológico (437 € por tonelada de CO2 eq/año).

Por lo que respecta a las medidas del segundo pilar sobre desarrollo rural, reducir 1 Tm. CO2 eq/año, representaría un desembolso en la PAC de 195 €.

A estos costes habría que añadir, además, según el estudio, los que representa la carga administrativa de gestión de estas medidas. No obstante, los autores también subrayan que debe tenerse en cuenta que la mitigación del cambio climático no es el objetivo principal y específico de las medidas estudiadas y que las cifras relativamente altas de “coste por tonelada” reflejan el hecho de que también se logran otros beneficios además de reducir las emisiones de GEI.

Algunas incoherencias y apuestas correctas.

Aunque de la lectura del informe puede entenderse que se valora positivamente en general la aportación de la PAC a los compromisos de la UE en materia de cambio climático, a Unión de Uniones le preocupa que los autores pongan el acento en algún caso en lo que identifican como incoherencia de ciertas medidas con los objetivos climáticas.

De esta manera se considera en el informe que las ayudas acopladas en el primer pilar a los sectores ganaderos pueden haber inducido una cierta intensificación de la producción, mientras que se trataba de favorecer la extensificación a través del desarrollo rural. Este hecho es considerado importante, ya que la ganadería intensiva conduciría a un aumento neto en las emisiones de GEI. En el informe se cita también que los Estados miembros podrían haberse frenados en sus decisiones de tinte climático sobre el sector ganadero debido a las crisis importantes que varias de estas producciones han atravesado en los últimos años.

Algo parecido sucede, según el informe, con ciertas medidas de desarrollo rural que fomentan actuaciones que implican un aumento de las demandas de agua para la producción agraria.

Por el contrario, la apuesta en los últimos años, tanto en el primer pilar como en el segundo, de favorecer la producción local (a nivel de la UE) de materias primas para la alimentación del ganado, estaría en la dirección correcta al reducir el impacto climático.

Una PAC con más ambición ambiental.

Los autores del estudio señalan también que, si bien la coherencia de la PAC con la lucha contra el cambio climático es notable, su aportación no ha sido mayor debido a la ausencia en el vigente modelo de objetivos específicos en relación al compromiso de la UE en este campo y de medidas diseñadas a alcanzarlos.

Además, se citan en el informe ámbitos de acción que hasta ahora la PAC no ha tocado y que tienen un impacto significativo sobre el cambio climático, como los patrones de consumo, la investigación y la bioeconomía. Concretamente, se critica desde el estudio que los esfuerzos innovadores vayan en la actualidad más en el sentido de mejorar la eficiencia y los rendimientos en las producciones que de resolver problemas ambientales como el exceso de residuos ganaderos y el desarrollo de cadenas que valoricen todo tipo de residuos y subproductos en el contexto de la bioeconomía.

Respeto a los principios originales de la PAC

Unión de Uniones valora el informe presentado por la Comisión como un nuevo elemento para reforzar la posición del Ejecutivo Europea a favor de encarrilar una Reforma de PAC con una orientación más verde, más medioambientalista. Frente a esto, la organización considera que, en cualquier caso, los nuevos desafíos y objetivos que se planteen para la futura Política Agraria Común deberían estar acompañados de la financiación suficiente… no se puede hacer más cosas, con menos presupuesto.

Además, para Unión de Uniones, estos retos que se pretenden abordar no deben hacer olvidar los principios originales de la PAC asentados en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y, entre ellos, sobre todo, los de garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola y estabilizar los mercados. Sin conseguir esto, será imposible que la agricultura asuma otros compromisos.

Para poder cuidar del medio ambiente los agricultores y ganaderos necesitan precios justos

Agricultura y biodiversidad

La política ambiental no puede hacerse, ni en contra, ni a espaldas, de los agricultores y ganaderos

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, con motivo del Día Mundial de la Biodiversidad que se celebra este 22 de mayo, quiere poner el acento en las numerosas especies amenazadas por la dificultad de mantener ciertos cultivos ante las políticas de bajos precios impuesta por la industria y la distribución.

Unión de Uniones quiere hacer un llamamiento para poner el foco de atención en la inestabilidad de los sectores menos intensivos y ligados al territorio. “Hablar desde la política del apoyo a una agricultura más verde, cuando con sus decisiones nos empujan a los productores hacia la intensificación, es pura hipocresía”.

La organización recuerda que el olivar tradicional representa alrededor del 90 % de la superficie de este cultivo, convirtiéndose, según estudios de la ONG ambiental SEO / BirdLife sobre los olivares andaluces, en refugio de hasta 165 especies de aves, de 119 géneros diferentes y de un gran número de invertebrados, entre ellos los insectos polinizadores. Sin embargo, el olivar intensivo produce 5 veces más por hectárea, lo que en una tónica de precios bajos lo hace más atractivo en términos de rentabilidad.

Por otra parte, una situación similar se apunta para extensas zonas esteparias cuya fauna ha prosperado gracias a la existencia de cultivos herbáceos extensivos, así como para el papel que la ganadería extensiva ha llevado a cabo tradicionalmente en la limpieza preventiva de materia vegetal contra los incendios forestales y para otros cultivos como el viñedo que constituyen la única mancha verde refugio de especies silvestres en gran parte de la España semiárida.

La agricultura y ganadería extensivas ocupa millones de hectáreas en España que necesitan precios de mercado más elevados para que puedan ser rentables y, de igual forma, poder dar continuidad también al cobijo de las especies que lo habitan.

Unión de Uniones explica que las directrices comerciales de la UE y la ausencia de mecanismos correctores del reparto equilibrado del valor añadido de la cadena alimentaria, conducen a una situación de precios bajos que incitan a abandonar los secanos y los cultivos y producciones extensivos y a buscar la rentabilidad a través de la intensificación. “Son las grandes decisiones políticas inadecuadas, sobre todo, las que ponen en peligro la sostenibilidad del sector y su positiva contribución a la preservación del paisaje, el entorno y la biodiversidad” y apuntan: “ ya la amenaza no viene sólo del cambio climático, sino también por la cabezonería de los humanos”.

Unión de Uniones subraya que los agricultores y ganaderos son conscientes de su doble protagonismo en la producción de alimentos sanos, de calidad y a precios razonables y en la gestión del espacio natural, pero, considera que ni lo uno ni lo otro es posible sin unas expectativas económicas dignas para esta profesión.

La organización, por último, se muestra muy crítica ante los oídos sordos de las Administraciones y los poderes públicos sobre esta problemática de bajos precios, así como por no buscar soluciones a problemas como los daños ocasionados por la sobrepoblación de determinada fauna a la agricultura y la ganadería o por planes de gestión de espacios protegidos que perjudican el mantenimiento de una actividad agraria que, precisamente, ha propiciado la aparición de sus valores naturales. “Una política ambiental que se haga en contra o de espaldas a los agricultores y ganaderos está ya de partida condenada al fracaso y no es eso, sino todo lo contrario, lo que queremos quienes vivimos y trabajamos en el campo”, concluyen.

Para Podemos la agricultura y ganadería intensiva son un problema ambiental

El Boletín Oficial de las Cortes Publicaba ayer la proposición de Ley sobre Cambio Climático y Transición Energética presentada por el Grupo Podemos (Grupo Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea). En un primer análisis que ha hecho la Unión de Uniones de Castilla-La Mancha parece deducirse del texto que, para la formación morada, la agricultura y ganadería intensiva son un problema ambiental y se apuesta en la proposición claramente por medidas que extensifiquen la producción y reduzcan el uso de inputs, poniendo el acento en la preservación de valores agrológicos tradicionales y en la transformación de los sistemas productivos a un modelo más sostenible y, como se dice ahora, resiliente al cambio climático. Leer Más…

Unión de Uniones traslada al Grupo Socialista en el Congreso su preocupaciones sobre la futura PAC

Este martes, Unión de Uniones se ha reunido con Manuel Gabriel González, portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Congreso, para expresarle sus primeras impresiones sobre las orientaciones de la futura PAC, que en esta ocasión tendrá que ser debatida en la Cámara.  También ha expresado su preocupación acerca de las posibles implicaciones para la agricultura y la ganadería de las propuestas de cambio climático que se plantean en el marco parlamentario.

La organización, representada por su Coordinador Estatal José Manuel de las Heras, insistió en la necesidad de superar el mensaje de reclamar una “PAC fuerte y ambiciosa” y aunque ha coincidido con el Portavoz socialista en conceder una gran importancia a la defensa del presupuesto, recordó que en mayo la Comisión ha anunciado sus propuestas legislativas y que hay que empezar a avanzar en los temas que constituirán las líneas de interés para España.

En este sentido, Unión de Uniones centró dos cuestiones básicas que son una mejor distribución de los pagos directos, de manera que se enfoquen hacia los agricultores y ganaderos que viven fundamentalmente del trabajo en su explotación, y la necesidad de reforzar las medidas de equilibrio de los mercados y de mejora de la cadena alimentaria.

La organización insistió en que los elementos puestos sobre la mesa por la Comisión (topes de ayuda por explotación, pagos redistributivos y pagos degresivos en función de la explotación) tiene que se necesariamente aplicados por los Estados Miembros para corregir el injusto reparto actual de las ayudas PAC, donde un 5 % de los beneficiarios se llevan la mitad de todos los pagos directos.

No obstante, el mantenimiento de la rentabilidad de las explotaciones no puede basarse en las ayudas y los agricultores y ganaderos deben recibir unos precios equitativos por sus productos y razonables en función de los costes productivos. Para eso es necesario que la PAC refuerce las medidas anticrisis para que respondan de manera eficaz y rápida y una regulación de las prácticas desleales que los eslabones más fuertes de la cadena ejercen sobre los productores y consumidores desde su posición de dominio del mercado. Unión de Uniones considera que el Gobierno y la clase política debe asumir una actitud valiente para que realmente se cambien las cosas que en la PAC actual no funcionan. Así, ha señalada el ejemplo de Francia que recientemente ha presentado un proyecto de Ley para reequilibrar la cadena tomando algunas decisiones, como mayor dureza contra la venta a pérdidas y la fijación en los contratos de precios referenciados a los costes de producción.

Cambio Climático.

Por otro lado, las propuestas del Gobierno y de algunos Grupos políticos llevarán hasta las Cortes iniciativas legislativas en relación al cambio climático. Unión de Uniones mostró su preocupación por el tratamiento que, desde el desconocimiento, se pueda dar a la actividad agrícola y ganadera en las futuras leyes. El sector agrario es mucho más víctima que culpable del cambio climático y puede incluso ser una herramienta fundamental en la lucha contra el proceso de calentamiento global. De hecho la actividad agraria es de las pocas que puede mejorar su aportación a estas acciones sin necesidad manteniendo o mejorando incluso su productividad. Unión de Uniones ha prevenido al grupo socialista sobre las posiciones que consideran que para afrontar el cambio climático hay que hacer menos agricultura . Igualmente ha señalado que, en todo caso, cualquier adopción de estrategias debe contar con sólido respaldo financiero, porque  elevar el nivel de exigencias ambientales a las explotaciones agrarias supone un incremento de los costes de producción o de reducción de ingresos que pone en riesgo su viabilidad.

José Manuel de las Heras y Manuel Gabriel González se emplazaron para seguir manteniendo los contactos en los debates y procedimientos de decisión sobre éstos y otros asuntos de interés agrario.

La inutilidad de mirar fijamente el culo a las vacas.

vacas

Ahora que ha finalizado la Cumbre del Cambio Climático en Marrakech y que todos los invitados han vuelto a su país de origen, España incluida con la ratificación del Acuerdo de París in extremis, es hora de ponerse a trabajar juntos y pasar a la acción, implantando medidas que miren de verdad, no sólo al beneficio de las industrias, sino a frenar y reducir todo lo que se pueda el cambio climático. Ya veremos qué pasa con Estados Unidos tras las declaraciones que hizo Trump ayer respecto a fuentes de energía como el carbón o el fracking.

Porque el cambio climático existe, no son los padres. Y lo vemos cada vez que nos llegan imágenes del deshielo del Ártico y cuando, si no hacemos oídos sordos, nos  enteramos de que ya existen migrantes climáticos que deben abandonar sus tierras porque ya no es posible cultivar nada en ellas. Y más cerca, lo vemos cada año desde hace un par, cuando nos aseguran que el vivido ha sido el más caluroso hasta la fecha. Lo fue 2015 y lo es 2016.

Nosotros, desde la agricultura, también seremos algo responsables de esto. En nuestra parte, claro. De todos los gases de efecto invernadero emitidos, la agricultura es responsable en España del 11,61%, según publicaba el informe del INE a finales de la semana pasada, con un ligero aumento con respecto a 2008. No son datos positivos, es cierto. Pero no podemos olvidar que los demás sectores han reducido sus emisiones, en gran medida, debido a la crisis, porque han tenido menos actividad. Mientras, nosotros hemos seguido produciendo porque todos, pese a las desventuras económicas, intentamos alimentarnos, al menos, tres veces al día.

Por otra parte, la Administración a veces no nos facilita las cosas. Venimos reclamando desde hace algún tiempo un Plan Renove para nuestro envejecido parque agrícola. En las casas, en las neveras y lavadoras y en los vehículos en general, se alienta y se apoya desde el Gobierno su eficiencia energética; pero cuando hablamos de tractores o de maquinaria agrícola ya es otra cosa y seguimos esperando un plan, que el Ministerio de Agricultura anunció hace ya casi año y medio, y que podría contribuir a reducir las emisiones de CO2 de nuestro sector en beneficio de todos.

Lo tenemos más complicado para evitar que el ganado, sobre todo el vacuno, lancen, digamos de forma espontánea y natural, sus emisiones de metano a la atmósfera. La solución de reducir la cabaña, o en general nuestra agricultura, al margen del suicidio de un sector productivo, es absurda porque la leche, la carne y los bienes fundamentales de nuestra alimentación que no hagamos aquí, tendremos que traerlos de donde sea, con el consiguiente aporte de emisiones por su transporte, y siendo conscientes, además, de que no necesariamente los de fuera son los que menos contaminan y menos gases emiten. Seguramente más bien al contrario.

Podemos, eso sí, compensar a la sociedad. ¿Cómo? A través de la fotosíntesis. La agricultura es sumidero de CO2 y habremos de potenciar ese papel. Pero también es la víctima más directa del avance del cambio climático y podemos llegar a convocar el COP23 y el 24 y hasta el 50; pero de no adoptarse medidas reales, en el mundo llegará un momento que no haya suficientes tierras cultivables para alimentarnos a todos, ni aunque nos hagamos veganos los 7.500 millones de habitantes del planeta

Intentamos mejorar nuestros procesos, ahorrando y evitando emitir sustancias a la atmósfera todo lo que podemos, pero, a veces, no es suficiente y tampoco nos lo ponen fácil. Continuamos con motores de combustión en muchos usos porque el encarecimiento de las tarifas eléctricas y la supresión de las especiales de riego hacen inviable económicamente su sustitución. No ayuda la ausencia de un contrato específico de regadío, largamente reclamado por nuestra organización, que nos evite pagar cuando no consumimos. Y si apostamos por generar electricidad y autoabastecernos a partir de fuentes renovables, con la Iglesia hemos topado: impuesto al sol, aunque seamos el tercer país que paga la electricidad más cara en Europa.

La agricultura no puede escurrir el bulto en esto. Pero, cuando los consistorios continúan sin dar salida limpia a esas aguas residuales cuyo aprovechamiento podría ser útil para ciertos cultivos o higienizar granjas, por ejemplo, y leemos, además, que las depuradoras españolas no están preparadas para tratar residuos contaminantes y que Europa parece que va a imponernos una multa de 46,5 millones por incumplir, justamente, las normas de depuración en 17 aglomeraciones urbanas, es que no entendemos nada, o casi nada.

La contaminación que haya generado esa estulticia y desidia de las Administraciones Públicas han pasado durante años desapercibida; pero las vacas ventosean metano y eso se eleva a categoría de problema planetario. Puede que los Acuerdos de París y los mecanismos gestados en Marrakech sean un instrumento útil para que la agricultura contribuya a contrarrestar, como todos y en la medida que le corresponda, los efectos del cambio climático. O que se traduzcan en una carga más económica o administrativa para nuestras explotaciones. Lo veremos a su tiempo. Pero para poner en marcha acciones globales contra el cambio climático se necesita también una perspectiva global, que tenga en cuenta a todos los sectores, no sólo a algunos, y que dote de herramientas a todos también. Si nos quedamos sólo mirando fijamente el culo a las vacas, esto no va a funcionar.

José Manuel de las Heras.

Coordinador Estatal de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos.