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Sr. Hogan…. ¡la cadena!

Por José Manuel de las Heras. Coordinador Estatal de Unión de Uniones

En el primer lunes de verano –es decir este pasado día 25- el Comisario de Agricultura de la UE, Phil Hogan se manifestó a los elegidos en Atocha y en el Congreso para tranquilizar a las masas sobre el tema de los recortes de la PAC, mostrándose comprensible y compasivo con la indignación de los agricultores y ganaderos de estas tierras.

Bueno… menos compasión y menos proponer recortes, que podrían pensar algunos.

El caso es que, en su intervención frente a los medios de comunicación, Phil Hogan felicitó a Luís Planas por las políticas que se han llevado a cabo en España sobre la cadena alimentaria. Sí, sobre la famosa Ley de Mejora en el cumplimiento de la ley cadena alimentaria. Felicitó a Planas aunque no fue él quien la puso en marcha, pero era el que estaba ahí y quien, a día de hoy, es el máximo representante del Ministerio de Agricultura. Expectantes nos hallamos con él.

Debe ser que a Hogan nadie le ha explicado realmente lo poco que ha supuesto para los agricultores y ganaderos y para los consumidores esa ley que tanto alabó en su intervención. El Comisario otorgó el lunes una medalla con poco merecimiento. Porque la Ley, si acaso, ha servido para que sea más evidente cómo están las cosas de mal en la cadena alimentaria y quiénes mandan en ella y a quiénes se protege.

De lo poco que se ha avanzado, al menos, se ha corregido, más o menos, la práctica que era tradicional en algunos sectores de entregar sin precio ni contrato y se ha acotado la obligación de cumplir los plazos de pago. Sin embargo, para lo mucho que queda por hacer, la Ley se ha quedado corta, muy corta; porque ni se ha definido la posición de dominio desde la cual es posible controlar el mercado (y por tanto abusar de ese poder), ni se ha conseguido establecer una lista de prácticas comerciales desleales a abolir, que es algo de lo que, precisamente trata la propuesta de Directiva que el Sr. Hogan puso sobre la mesa el pasado mes de abril.

Nosotros, en este sentido, somos tan insistentes que rozamos lo cansino, pero es que es necesario. Hay que tener instrumentos legislativos eficaces para sancionar a quienes no hacen bien las cosas…. a quienes se aprovechan de los oligopolios en determinados mercados para tirar abajo los precios, amenazar con no recoger producciones o vender a pérdidas para acabar con la competencia utilizando siempre los mismos productos como reclamo: la fresa, el aceite, el arroz, la leche y así una larga lista de experiencias que tenemos ya vividas.

Y mientras esto pasa, Hogan dice que “Cuando hay retos presupuestarios, hay que proteger la renta de los pequeños y medianos agricultores” y que dichos productores “reciban los fondos que les corresponden” para que “puedan continuar con el negocio” ya que son “necesarios para el medio rural”… Pues suena bien, pero visto lo visto, no sabemos si tomárnoslo como una cruel ironía.

Porque para lograr los que dice el Comisario, no es suficiente con arrojarnos el hueso, cada vez con menos carne pegada, de las ayudas directas para que nos vayamos entreteniendo royéndolo. Lo que hay que hacer, Sr. Hogan es apostar por mecanismos de respuestas eficaces a las crisis sectoriales y, con respecto al comercio internacional –un asunto que no es moco de pavo-, es importante introducir reglas justas y recíprocas con idénticas exigencias para los productos importados que para los europeos. Y  sí, hay que perseguir, pero no de manera laxa, sino mucho más rigurosa de lo que lo hace nuestra ley de cadena alimentaria, las prácticas abusivas que sitúan los precios de agricultores y ganaderos por debajo de sus costes de producción.

Que luego llega Trump y pone aranceles a la aceituna andaluza (y que quede ahí la cosa) y nos preguntamos por qué se porta tan mal con la UE, cuando nosotros vamos de estupendos por esos mercados internacionales de Dios ofreciendo acuerdos “ambiciosos y equilibrados” con terceros países sin pararnos demasiado a pensar cómo afecta a nuestro sector productor que no importe cómo se produce allí, en comparación con las rígidas exigencias de aquí.

Hay que discutir de las ayudas, por supuesto. Pero eso es el hueso. La magra está en el mercado y en la cadena alimentaria, que es lo que hay que reparar, equilibrar y estabilizar para que todos los eslabones, también los agricultores y ganaderos, podamos disponer de unas rentas dignas, sin perjudicar a los consumidores. Y esto es lo que siempre parece olvidarse en el debate, porque una y otra vez, se repite el mismo esquema de sacrificar el modelo al liberalismo comercial y a la desregulación.

Hay que recordar al Comisario Hogan, al Ministro Planas y al resto de Ministros de la UE  que, si reforma tras reforma el diagnóstico es el mismo (volatilidad de los precios, inestabilidad de los mercados, falta de respuesta adecuada a las crisis, rentas agrarias depresivas, abandono del medio rural…), seguir insistiendo en la misma política, es hacerse un Homer Simpson, o sea darse de cabezazos contra la pared… el problema es que los golpes se lo dan ellos, pero la cabeza nos acaba doliendo siempre a los mismo.

Los gobiernos nacionales podrán perseguir las prácticas comerciales abusivas más allá de lo que establecerá la Directiva Europea

Prácticas Comerciales Desleales

Unión de Uniones anticipa que el próximo día 11 de junio, el Comité Especial de Agricultura (CEA) analizará la propuesta de Directiva sobre Prácticas Comerciales Desleales presentada por la Comisión Europea en abril pasado, previsiblemente con vistas a preparar el Consejo de Agricultura de la UE del próximo 18 de junio en Luxemburgo. Dado el interés de varios Estados miembros, la Presidencia del Consejo ha preparado una propuesta de modificación que dejaría clara la capacidad de los gobiernos nacionales para mantener o promulgar normas nacionales de lucha contra las prácticas comerciales desleales más estrictas que la propia Directiva o bien que afecten a operadores que no están en principio incluidos en el campo de aplicación de futura norma europea.

Desde que en abril la Comisión presentara al Consejo su propuesta de Directiva sobre Prácticas Comerciales Desleales, tanto el Comité Especial de Agricultura como el Grupo de Trabajo sobre Cuestiones Agrarias Horizontales (órganos cuya función es, en ambos casos, preparar los asuntos que posteriormente discutirán los Ministros) han tratado el proyecto de norma en varias ocasiones.

La Directiva tiene un carácter básico o de mínimos en cuanto a la armonización en la UE de la protección contra las Prácticas Comerciales Desleales, limitándose a los siguientes ámbitos de actuación:

  • Su alcance abarca a las ventas de proveedores PYME a compradores no PYME.
  • Cubre a los productos alimenticios amparados por el Tratado de la Unión.
  • Establece una lista limitada de prácticas prohibidas.
  • Otorga funciones concretas a las autoridades nacionales encargadas de aplicarla.

No obstante, la Presidencia del Consejo (este semestre en manos de Bulgaria) ha interpretado la voluntad de varios Estados miembros en ir más allá, en la persecución de las Prácticas Comerciales Desleales, de lo que enmarcaría la Directiva comunitaria; o, al menos, ha detectado interés en que se aclare el margen de maniobra que los Estados miembros tendrían para ello. Hay que tener en cuenta para justificar este interés que algunos países cuentan ya con legislación propia sobre este asunto. Unión de Uniones recuerda que en España está en vigor la Ley 12/2013 de Medidas para Mejorar el Funcionamiento de la Cadena Alimentaria, si bien en dicha Ley no se incluye ninguna lista de prácticas comerciales abusivas, lo que en su momento fue uno de los puntos criticados por la organización, junto con la ausencia de una definición concreta de la posición de dominio del mercado.

Como quiera que sea, el próximo día 11 la Presidencia propone al CEA, seguramente con la vista puesta en discusión por parte del Consejo de Ministros de Agricultura en la próxima sesión del 18 de junio o posteriormente, modificar un par de “considerandos” del borrador de Directiva y su artículo 8, en el que se habla de las normas nacionales. La propuesta se decanta por dejar perfectamente claro en la Directiva que los Estados miembros podrán mantener o introducir normas nacionales que vayan, en la persecución de las prácticas comerciales desleales, más allá de la norma mínima establecida por la Directiva en todos los aspectos regulados por misma, incluida la ampliación del ámbito de los operadores afectados. La única condición sería que las normas nacionales sean compatibles con las reglas de funcionamiento del mercado interior de la UE.

Unión de Uniones confía en que la Directiva y, en el caso de España una revisión también de la Ley de la Cadena Alimentaria, puedan suponer un paso decisivo en abolir de los mercados determinadas prácticas abusivas que ejercen los grandes operadores desde su posición de dominio, en perjuicio no sólo de los productores, agricultores y ganaderos, sino también de los consumidores.

La UE clarifica normas sobre el etiquetado de origen de los alimentos

Mientras hace muy pocos días era noticia que las autoridades de competencia españolas encontraban obstáculos al proyecto de norma del Ministerio que obligaría a indicar el origen de la leche y los productos lácteos por entenderlo contrario al libre mercado, la Unión Europea sigue avanzando en su regulación de proporcionar a los ciudadanos la mejor información acerca de la procedencia de los alimentos que consumen. Hoy se publica en el Diario Oficial de la UE el Reglamento 2018/775 que aclara como se debe reflejar esa información. Unión de Uniones considera positivo que los europeos dispongan de toda la información que les permita adoptar decisiones de consumo responsables y poner en valor nuestro modelo productivo y la labor de nuestros agricultores y ganaderos. Leer Más…

Unión de Uniones denuncia que la industria y la distribución siguen llenando sus bolsillos a costa de agricultores y consumidores

Cadena alimentaria
  • La Ley de la Cadena Alimentaria no funciona
  • En el caso de la patata y solo en lo que va de año, el precio en destino ha multiplicado en 7.42 veces su precio de origen de forma injustificada
  • Unión de Uniones advierte a los consumidores de que no se dejen llevar por los alarmismos de muchos vendedores

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras consultar de forma exhaustiva el comportamiento de los precios de los productos frescos de consumo más habitual en la Cadena Alimentaria de los últimos cinco años, revela que los precios siguen multiplicándose, llegando en algunos casos hasta por 8, cuando salen del campo y llegan a los consumidores. Leer Más…

Esta es la lista de prácticas comerciales abusivas que la Comisión quiere prohibir en la cadena alimentaria

Practicas comerciales desleales

El pasado lunes, el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE ha sido informado sobre un proyecto de directiva cuyo objetivo es limitar las prácticas comerciales en las relaciones entre empresas en la cadena de suministro de alimentos. De momento el Ejecutivo comunitario propone una lista corta de medidas que, en todo caso, podrá ser ampliada por los Estados miembros. Al tratarse de una Directiva los Gobiernos nacionales serán los que tengan que implantarla a través de sus respectivas legislaciones. Unión de Uniones ya se ha expresado al respecto, considerando que la propuesta va en el buen camino, que cubre algunas lagunas de la Ley española de la cadena alimentaria y confiando en que haya valentía política para aplicarla frente al poder de la gran industria y distribución alimentaria. Leer Más…

Cadena alimentaria: la Revolución Francesa

Cadena alimentaria
Por José Manuel de las Heras. Coordinador Estatal de Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos

Esclavos de la Cadena Alimentaria

Si la cadena agroalimentaria es el sistema que articula equilibradamente las actividades de todos los actores que agregan valor a los productos desde el campo a la mesa, aquí, de eso, no tenemos. Aquí lo que tenemos son unas esposas, con muy pocos eslabones en medio y muy grandes, y grilletes en los extremos que nos tienen esclavos a los agricultores y ganaderos y a los consumidores, que somos los que producimos y los que pagamos.

La cadena agroalimentaria cumple hoy un mero papel logístico: coge cosas de un lado, las prepara y las deja en otro. Coge cada año en las explotaciones agrarias una producción por valor de 40.000 millones y las deja en la cesta de la compra, la de aquí o la de fuera, cobrando 150.000 millones de euros. Pero ese valor añadido generado no lo reparte de forma equilibrada, ni proporcionada al esfuerzo que realiza cada eslabón. Leer Más…

Unión de Uniones pide a los Reyes Magos lluvia, elecciones al campo y mejoras en la cadena agroalimentaria

Carta a los Reyes Magos
Hace falta presupuestos y voluntad política para afrontar los problemas del campo

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras haber hecho un balance del año 2017 que caracterizaba de seco y pobre en soluciones, pide a los Reyes Magos que 2018 tenga unas condiciones climatológicas favorables, y que, por fin, la ministra ponga en marcha la maquinaria para convocar elecciones y que los beneficios de la cadena alimentaria se repartan de manera más justa.

Unión de Uniones, quien ya se mostrara preocupada por las consecuencias que ha generado la sequía para la agricultura y la ganadería, pide que 2017 sea una excepción y que en este nuevo año el tiempo y el clima sean más benévolos, a pesar de que ello no está en mano de los gobiernos, ni las administraciones. Lo que sí depende de los poderes públicos es afrontar los problemas y, en este sentido, la organización considera que el Ministerio debería dotar de mayor presupuesto a los seguros agrarios para dar respuesta a las realidades que suceden en el campo y recuperar los montantes del capítulo de inversiones para permitir una gestión más eficaz de los recursos hídricos. Leer Más…

Unión de Uniones pide a la Ministra que apoye en el Consejo la prohibición de prácticas comerciales abusivas

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras analizar la agenda del próximo Consejo de Ministros de Agricultura que se celebrará en Bruselas los próximos 11 y 12 de diciembre, pide a Isabel García Tejerina que se una a la propuesta de varios países de la Unión Europea de avanzar en una reglamentación común para impedir las prácticas comerciales desleales en la cadena alimentaria.

Unión de Uniones, quien ya ha denunciado en reiteradas ocasiones los abusos ejercidos por una parte de la industria y distribución, solicita a la Ministra, como máxima representante del sector, que se una a la iniciativa de Croacia, Chipre, la República Checa, Grecia, Hungría, Lituania, Polonia, Portugal, Rumanía y Eslovenia para que la Comisión presente un estudio antes de febrero de 2018 con el objetivo de crear una normativa para prohibir las prácticas desleales que desequilibran el mercado.

 Esta posición coincide igualmente con la gran mayoría de las respuestas obtenidas por la Comisión en su encuesta sobre el funcionamiento de la cadena alimentaria, cerrada en abril y cuyos datos ha avanzado hoy la Comisión. En el entorno del 90 % o más de los encuestados, está de acuerdo en que las prácticas comerciales desleales existen, que tienen efectos negativos para los agricultores y que la UE debe tomar medidas legislativas para perseguirlas.

Unión de Uniones, que participó en dicha encuesta, se alinea con estas opiniones mayoritarias y considera que una reglamentación comunitaria vendría a complementar las normativas nacionales y a unificar criterios en la UE. En este sentido, la organización recuerda que la Ley española de mejora de funcionamiento de la Cadena alimentaria no recoge una relación expresa de estas prácticas desleales; tampoco define, para poder perseguirlas, la posición de dominio de mercado y carece de competencias para sancionarlas cuando se producen en operaciones de comercio internacional en el ámbito comunitario, destino principal de nuestras exportaciones agroalimentarias.

 “Es imposible que la cadena alimentaria funcione bien si no están identificadas las reglas correctas del juego” – comentan desde Unión de Uniones. – “Confiamos en que si las cosas toman un rumbo adecuado en Bruselas, pueden hacerlo también aquí” – añaden.

 Asimismo, la organización señala que, precisamente, el mal funcionamiento de la cadena alimentaria, tampoco está recogido en las primeras orientaciones de la futura PAC propuestas por la Comisión hace una semana, cuestiones sobre las que también se debatirán los dos próximos días en el Consejo y sobre las que Unión de Uniones espera que se arroje más luz, de forma que se pueda disminuir la vulnerabilidad de los productores y los consumidores, los eslabones más débiles de la cadena.

La burbuja de la sequía en los alimentos

Jose Manuel de las Heras. Coordinador Estatal de Unión de Uniones

El lunes la Ministra de Agricultura iba a los Desayunos de Televisión Española donde habló de varios asuntos, quizá los más importantes que tienen que ver con nuestro sector a día de hoy: sequía, Brexit y políticas forestales. También, de paso, habló de Cataluña, porque, claramente, es un tema candente y ya está.

El caso es que sí, habló de la sequía. Y en el telediario de la hora de la comida, – una comida que es posible hacer porque algún productor, ya sea ganadero si estás comiendo carne, pescador, si estás comiendo pescado, o agricultor, si estás comiendo verdura, se ha levantado temprano a hacer su trabajo para ti – se hizo un resumen breve: lo que más preocupa a la ministra es que se le corte el suministro de agua a los ciudadanos. Leer Más…

EL PICOTAZO: Politicos con fecha de caducidad

Volvemos a traer a nuestro blog “El Picotazo” de Alvaro Tapias, que como suele ser habitual, atina en la diana de lo que se cuece en el sector. 

Hace unos días el Ministerio de Agricultura presentó el informe anual de 2016 de la alimentación en España. A mi juicio es siempre un informe interesante, aunque últimamente lo es más por las cosas que se traslucen del mismo que por las que el propio ministerio destaca. En este tipo de Informes, son los políticos, los que acaban diciendo que es lo que hay que resaltar y las cosas sobre las que hay que poner el acento y destacar en titulares. La idea es venderle siempre a la ciudadanía que todo va bien, que las cosas continúan mejorando y que vale la pena seguir votando a los mismos que nos presentan el informe. Estamos acostumbrados a ver como los trabajos de los técnicos y los científicos se manosean y se retuercen hasta lo inverosímil. Este año y este informe no han sido una excepción.

El falso aumento del consumo

Con la frase “aumenta el gasto en consumo de alimentos” nos venden una pequeña verdad a la vez que nos colocan una tremenda mentira. Esto es asi ya que el supuesto aumento del gasto en alimentos en los hogares españoles el último año que nos resaltan en titulares, se queda cuando entramos al fondo de la información en que sólo aumento un ridículo 0,1% en dinero, pero como los precios de los alimentos subieron bastante más, los consumidores se vieron obligados obtener menos alimentos aun gastando mas dinero. O sea, los consumidores perdieron capacidad de compra, y la industria y la distribución les vendieron más caro en 2016 que en el 2015.

Pero es sólo una cara de la moneda, la otra que tampoco se resalta, ni se destaca es que los alimentos, esos que subieron de precio aproximadamente un 0,8% fueron pagados a los productores un – 3,6% por debajo del año anterior. Conclusión, si compran más barato y venden más caro a “alguien” (como diría Gila en su squech del detective) le ha ido mucho mejor que a productores y consumidores en el año 2016 con la alimentación.
Lo grave es que no ha sido una casualidad, porque algo muy similar ha ocurrido en los años anteriores y o sea que esto ya es una tendencia. Claro está que a la remesa de políticos que nos gobierna – nunca debemos olvidar que por voluntad propia, pues les votamos- no les conviene resaltar esos hechos, porque significaría que las cosas no van tan bien, que los consumidores han tenido que pagar más para obtener menos y que alguien los últimos años les está robando la cartera poco a poco y a “la chita callando”.

Cadena alimentaria, una Ley que no funciona.

Mal quedaría el partido en el gobierno y esta ministra, si los datos en la alimentación española demostrasen como, así ocurre, que la Ley “estrella” de su mandato La Ley de la Cadena Alimentaria está resultando un fiasco y no cumple con sus objetivos.
Es una ley que se nos vendió en sus inicios, como la que iba a equilibrar el reparto de beneficios entre todos los eslabones de la cadena alimentaria, acabando o reduciendo los desequilibrios en la misma. Pero vemos como tras tres años de su aplicación, esos desequilibrios aumentan y se consolidan perjudicando como siempre a los más débiles, en este caso a los consumidores y a los productores.

No es una casualidad, es el resultado de aprobar una Ley capada desde sus inicios por Economía que no toleró a lo largo del proceso de su aprobación en el congreso, que los diputados del grupo mayoritario aceptasen definir la posición de dominio en la cadena alimentaria y que su abuso se castigase en los reglamentos de aplicación posteriores. ¿Casualidad?

Con una Agencia como la AICA atada de pies y manos, con un presupuesto y una legislación estatal y autonomica que sólo le permite actuar en lo anecdótico y en las pequeñeces; Las grandes empresas de la industria y la distribucion, los eslabones más fuertes de la cadena alimentaria, campan a sus anchas haciendo caja y deshaciéndose en halagos sobre la ministra y su equipo. Normal.

No tire alimentos, no pregunte, compre y consuma, que nosotros seguimos haciendo caja

Ahora para completar el circulo, se nos han apuntado en nuestro ministerio a la loable causa de evitar el desperdicio de alimentos. ¿Quién está en contra evitar que desperdicien alimentos? Nadie, todos estamos a favor de que no se tire comida a la basura. Si además nos aderezan los argumentos con las cifras mundiales de alimentos desperdiciados mientras nos hablan del hambre en el mundo y nos muestran en los medios de comunicación la imagen de un niño africano literalmente en los huesos, se nos pone la carne de gallina y se nos encoge el corazón por nuestra culpabilidad. Pero ¿quién no ha tirado una lechuga pocha o un yogourt caducado? Todos lo hemos hecho. Bueno todos no, Cañete decía que se los comía.

Tras hablar con un amigo que entiende estas cosas, me ha dicho: “no seas ingenuo Álvaro, si la gente supiera lo que se hace con la leche en brick que caduca……..” ¿pues qué se hace, se tirará no? pregunté yo ingenuamente; a lo que me respondió: “Pues meterla en otro brick con una fecha de caducidad renovada”. Yo no salía de mi asombro cuando sentenció: “pero eso tiene un alto coste, por eso hay empresas que la venden más barata, cuando está a punto de caducar, aunque con eso se les va el beneficio”.
¡Ojo al dato con estas campañas! Quedémonos con lo importante, pero estemos muy atentos al “gato por liebre” , no vaya a ser que lo que estén queriendo “colocarnos” es que , lo que antes eran fechas de caducidad, luego fechas consumo preferente, después sea sólo algo orientativo y acabemos algo como lo siguiente: “Fecha de caducidad: usted cómprelo, páguelo y cómaselo, luego veremos cómo le va”.

Cuidado con el apoyo a causas supuestamente loables de alimentos que caducan menos ..… en poder de la industria y la distribución; porque así, siguen siendo aptos para el comercio y supuestamente para el consumo. Eso sí, llenos de conservantes, espesantes, saborizantes, antioxidantes y letras E- seguidas de números que nadie entendemos y que no caducarán hasta que las ranas tengan pelo.

Me temo que vienen tiempos en los que muchos quieren que sean nuestras neuronas y nuestro sentido común y nuestro espíritu crítico los que caduquen, para que ellos permanezcan engordando sus cuentas de resultados, ayudados por sus peones en puestos influyentes de la sociedad y del gobierno más pensando en sus puertas giratorias que en el servicio real del ciudadano.

Y digo yo, cuando un político empieza a cambiar de olor –comienza a oler a podrido-, o de color -cambian los ideales que nos prometieron aplicar en el gobierno- o se empiezan a hinchar -como los envases que tienen productos en mal estado- ¿No deberíamos aplicarles una fecha de caducidad inmediata? ¿por qué superada ésta no podemos tirarlos a la basura sin complejos?

Buena semana a todos

Alvaro Tapia